viernes, 25 de mayo de 2012

111 años de un sentimiento inexplicable

Argentina /202 años/ (1810 - presente)

River Plate /111 años/ (1901 - presente)

Nada más para agregar, simplemente feliz cumple.

River Plate es Argentina

jueves, 24 de mayo de 2012

Moneyball

A continuación, y para no transformar el blog en algo que solamente contenga declaraciones mías, ya que no quiero hacer de esto una especie de diario íntimo, les dejo una nota de La Página Millonaria, en donde detallan algunas cosas sobre el sistema que utiliza Almeyda, técnico de River, para evaluar a los jugadores. A raíz del cual surgieron las declaraciones como ésta: "Le hago un seguimiento especial a cada jugador con un sistema nuevo que he comprado, entonces tengo mis motivos para hacer los cambios" Matías Jesús Almeyda.

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Las pecheras cortas que visten Funes Mori, Cavenaghi y Trezeguet, analiza el rendimiento del jugador.

 El software con el que Almeyda analiza los cambios

En Estados Unidos, el nombre de Billy Beane repercutió desde los Atléticos de Oakland hasta el mundo ajeno al béisbol gracias a la película recientemente estrenada Moneyball, que cuenta la historia de un manager enfermo por las estadísticas y cómo a través de ellas logró -durante largos años- el mejor rendimiento físico y técnico de sus jugadores. Ahora, en River, es Matías Almeyda quien pretende explotar al máximo a los integrantes del plantel millonario implementando un sistema similar.
Así lo reconoció el propio técnico de River luego del partido ante Gimnasia de Jujuy, en el que apartó sorpresivamente del equipo a Alejandro Domínguez. "Le hago un seguimiento especial a cada jugador con un sistema nuevo que he comprado", reveló el Pelado en conferencia de prensa, para justificar el porqué de la salida del Chori. ¿En qué consiste ese sistema? Es un software deportivo llamado SportsCode y que, según le explicaron a La Página Millonaria los video-analistas del cuerpo técnico riverplatense, Ariel Holan e Ignacio Ayaso, se viene utilizando desde hace poco más de un mes.
Este programa analiza el aspecto técnico de los jugadores a través de las filmaciones que se realizan de los partidos y de los entrenamientos, y permite saber, por ejemplo, cuántos pases da un jugador, cuántos de ellos son realizados con éxito, la cantidad de veces que perdió la pelota, y la distancia recorrida con y sin pelota; entre otra información relevante para analizar el rendimiento de cada integrante del plantel millonario.
Además, Almeyda empleó desde su primera pretemporada como técnico de River el sistema GPSports: mediante pecheras elásticas que contienen un pequeño GPS, el cuerpo técnico puede medir distancia, velocidad, frecuencia cardíaca, aceleración, recuperación deportiva, carga corporal e impacto en tiempo real y durante cada práctica.
Estas dos tecnologías juntas logran codificar todas las fases de juego y los movimientos de cada jugador sobre el campo. Incluso, al ofrecer estadísticas en tiempo real, otorgan la posibilidad de trabajar con ellas mientras se está llevando a cabo el partido o el entrenamiento. Además, recolecta información estratégica acerca de la dinámica o sistemas de juego del equipo y las actuaciones individuales de los jugadores a lo largo de todos los partidos, creando una base de datos y estadísticas de cada uno.
También es posible visualizar los momentos en los que los jugadores se encuentran en situaciones de presión por parte del contrario y analizar las decisiones que toman en esos momentos. Con lo que el Pelado Almeyda no deja detalle librado al azar a la hora de evaluar las fortalezas y debilidades de sus jugadores, cosa que al mismo tiempo le permite potenciar las acciones y reacciones individuales de cada integrante del plantel millonario.

Fuente:  http://www.riverplate.com/Noticias/futbol-profesional/Torneos-Locales/B-Nacional-2011-12/13220-software-analisis-deportivo-que-usa-almeyda-en-river.html

lunes, 21 de mayo de 2012

Resultadistas

Hace 2 fechas, contra Gimnasia de Jujuy en cancha de River, terminó el primer tiempo 0 a 0 empatados y cuando se estaban yendo los jugadores, una mujer atrás mio (5 ó 6 escalones) empezó a putear a los jugadores, yo mientras tanto aplaudía. Cuando se estaban metiendo en el anillo, la mujer dice al aire "¿que aplauden pelotudos? son unos muertos, no ponen nada", y entonces sabiendo que se dirigía a mí, me di vuelta y le digo un par de cosas con respeto para que no joda más.
Por dentro pensé: "aplaudo porque sé que están buscando ganar, y cuando lo ganen, los quiero aplaudir y si antes los puteé no voy a poder aplaudirlos, porque a mi no me va cantar que vengo a ALENTAR si los voy a putear y después me doy vuelta como un panqueque y los puteo si pierden y si ganan los aplaudo... yo no soy así".
Odio profundamente a los resultadistas que putean a los jugadores pero cuando ganan los aplauden y somos el mejor equipo del mundo. ¿Y adivinen qué pasó cuando metimos el gol? la mina festejando como si nunca hubiera puteado a nadie... vayanse a la concha de su madre resultadistas del orto. Entiendo que si los jugadores van para atrás y juegan mal todo un torneo los puteen, pero pasar del insulto al halago en 22 minutos (que fue lo que tardó Trezeguet en meter el gol) no me va.
Y no entiendo como podes aplaudir y festejar siendo consiente de que acabás de putear a los jugadores porque "no ponían nada".

"Porque a River lo quiero lo vengo a ALENTAR, en las buenas y en las malas mucho más!".

viernes, 4 de mayo de 2012

Finde casi perfecto en Mar del Plata

Casi excelente fue mi fin de semana en Mar del Plata alentando al más grande. Lo único que opacó mi estadía fue el resultado injusto, porque dominamos todo el partido, pero justo porque no tuvimos la capacidad para definirlo. No me voy a detener a analizar lo futbolístico porque en este blog me gusta más hablar del folklore, de la gente, del partido en las tribunas.
Hubo varias cosas que me sorprendieron y a continuación las voy a contar. Primero que nada, llegando a Camet a eso de las 10 AM, paramos en una estación de servicio YPF (Nacional y Popular) y al lado había un auto con 3 o 4 hinchas de River que bajaron a cargar nafta y agua para el mate y a estirar las piernas con sus respectivas camperas y pantalones de River al igual que yo. Una vez retomada la ruta 2 hacia el destino y llegado a la ciudad portuaria, la gente de River copando Mardel fue, como de costumbre cuando River juega allá, lo primero que vi cuando llegué. Mucha gente en la rambla, camisetas en todas las calles, autos con banderas, muchos anticipados que llegaron el sábado para aprovechar el finde largo y no sólo para ver a River (claro que esa fue la excusa para pasar el finde largo en la ciudad portuaria). Llegué, entré en el hotel y mientras esperaba que limpien las habitaciones agarré un diario que había por ahí, "La Capital" decía. Entonces lo abrí y lo ojeé. Decía que River estaba hospedándose en el hotel Sainte Jeanne y que por la mañana iba a estar entrenando en Kimberley. Entonces mi hermano lo agarró y me dijo para ir a ver el entrenamiento. Estaba comenzando a lloviznar y le dije que si, agarramos el auto y fuimos. Llegando a Kimberley vimos en la esquina que había 2 chicos en la parada del colectivo y les preguntamos si estaban entrenando, con cara de desilusión me dijeron que no, que hablaron con un señor en el club y les dijo que entrenaban en las afueras de Mar del Plata. Entonces me decidí a ir para el hotel a esperarlos que lleguen. Llegamos al hotel y a los 10 minutos de estar esperándolos debajo de la lluvia llegaron en el clásico Chevallier que los trasporta a todos lados. Luego de saludos y frases de aliento, retomé para el hotel a terminar de dejar las cosas y a buscar a mi otro hermano para ir a comer algo. Salimos y la segunda cosa que me sorprendió fue la cantidad de hinchas que veía por la calle, en cada cuadra había 4 hinchas de River más o menos.
Me levanté el domingo y salimos a caminar por la rambla para apreciar la belleza del Mar Argentino. La rambla estaba vestida de River, o por lo menos eso parecía. Se asemejaba a Udaondo y Alcorta en días de partidos, tanta gente de River había que mi vieja fácilmente me podía confundir con los borrachos que estaban, desde temprano, tomando fernet, que ni siquiera habían dormido, o eso parecía por la cantidad de gente recostada en las parecitas de cemento que lindaban con la arena y el mar. Seguimos caminando y a la altura de los lobos marinos de cemento (uno vestía la banda roja de aerosol) era donde más gente de River se agrupaba. Pasando el torreón, en la feria, las camisetas y gente de River que deambulaban por la calle seguía siendo la misma que en toda la feliz o tal vez mayor aún. Y fue ahí donde vi al único hincha de Aldosivi (fuera del estadio) el cual venía acompañado de otro hombre al lado que nos dijo (a mi y a mi hermano), "no nos vamos a pelear desde temprano no?", y yo contesté con toda normalidad, "¿Porque nos vamos a pelear, por tener distintos colores?". Soy completamente anti-violencia.
Domingo a la tarde, se acercaba la hora de ir al Minella, entre micros y combis repletas de hinchas de River, me acerqué a la calle Canosa (por donde entraba toda la gente de River) y me sorprendió otra cosa más. Todas las localidades, plateas y populares, entraban por la misma calle, ya se que siempre fue así pero en otra oportunidad cuando estuve en el Minella no había tanta desorganización. Mucha gente en la única calle de ingreso al estadio, logré pasar el único control que había, entré al playón (que une todas las tribunas) seguí de largo y fui hasta el ingreso a la platea descubierta. Una vez adentro, miraba la cantidad de gente que había de Aldosivi y me di cuenta que muchos eran hinchas de River que fueron totalmente de "civiles". De hecho se juntaron unas 40, 50 personas en la puerta que conecta la platea de Aldosivi con la de River y convencieron a los policías que estaban en la reja de que les abran la puerta porque eran todos hinchas de River. Lograron pasar, y luego un muchacho que vendía cosas les dijo a mi hermano que lo mismo había pasado en el partido de verano entre River - Estudiantes pero que no los dejaron pasar y muchos hinchas de Estudiantes se acercaron a la puerta y les dijeron de todo a los hinchas para que vuelvan a la platea pincha.
Una vez finalizado el partido, me fui a comer algo a "lo de carlitos" el famoso restaurante que hace panqueques rellenos, pero no los panqueques que putean al chori y después gritan el gol que hace, sino los panqueques salados. Todos los negocios estaban repletos de gente de River aún después del partido, y de esa forma estuvo Mar del Plata durante todo el fin de semana, 110.000 turistas se acercaron a la ciudad del atlántico, que por cierto, está hermosa.
Más linda estuvo vestida roja y blanca, con River como protagonista del finde y su gente copando la ciudad como todas en las que juega el millonario. "A donde vayas siempre estaremos"