Martes 26 de marzo
de 2013
Daniel Alberto Passarella:
Le escribo debido
a mi fanatismo por el club que usted preside, el cual está pasando por uno de
los peores momentos de sus 112 años de vida. Me muestro en disconformidad ante
varias de las medidas tomadas por usted o alguno de sus secuaces tales Diego
Turnes. Desde su asunción el 9 de
diciembre del 2009: El descenso, la falta
de reconocimiento a los ídolos, la manera en que se desafectó a Matías
Jesús Almeyda de la dirección técnica, los aumentos
en la cuota social,los maltratos
al socio, su falta de palabra e
incumplimiento en las promesas hechas durante su candidatura, las firmas de
contratos que exceden la fecha de su mandato son algunas de las razones
negativas por las cuales le escribo esta carta. El ascenso, el reconocimiento a
Matías Jesús Almeyda, las reparaciones edilicias, son las escasas razones
positivas por las cuales le escribo esta carta.
Comenzando por lo
negativo, puedo decir que el descenso fue, sin dudas, el peor momento en la
historia del club, aunque no fue sólo su culpa. Hubo una gran responsabilidad
desde la dirigencia de José María
Aguilar, la cual provocó el despido de Delem
en el 2001, visor e integrante clave en la formación de las inferiores del
club.
En los campeonatos previos al 2011, usted no se
dignó a comprar refuerzos de renombre justificándose en que el club venía de
una dirigencia que lo hundió económicamente y que necesitaba una recuperación
lenta.
En el fatídico año 2011 River Plate descendió y
usted era el encargado de que eso no suceda. Para la última etapa de River en
la primera división, hubo un solo
refuerzo: Fabián Bordagaray.
Anunció a Matías Almeyda como entrenador, quien
pudo sacar a flote al equipo y consiguió el tan esperado ascenso a Primera A.
El Pelado, como es comunmente conocido, es ídolo y se cargó la mochila más
pesada que alguien pueda soportar. De la mano de otros ídolos como Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez puso nuevamente a River en el lugar del cual nunca debió
haber salido. Usted, como un cobarde, despidió a Almeyda por teléfono y anunció
que no tendría más en cuenta a Cavenaghi y al Chori Domínguez, respaldándose
con la excusa de que pedían sueldos descomunales, aunque todos saben que esos
dos jugadores en particular vinieron por el amor a la camiseta ni bien
descendimos. Esa medida es una de las peores atrocidades que alguien puede
cometer durante su mandato, la falta de reconicimiento a los ídolos no debe ser
olvidada nunca, ni siquiera cuando se crea una estatua en homenaje a Almeyda.
Económicamente
hablando, usted aumentó la Cuota del
Socio Simple de $90 a $140 en tan solo dos años: Septiembre del 2012 y
Marzo del 2013. Además del aumento, el socio a sufrido innumerables maltratos
desde la desición de cerrar la puerta de acceso exclusivo para socios a la
popular situada en Udaondo, hasta los tediosos canjes que el hincha debe
soportar semana tras semana mediante empresas deficientes que no son capaces de
organizar un canje de entradas online, en los cuales siempre colapsan las
páginas webs.
Anteriormente el canje de entradas se realizaba por la empresa Ticketek, la cual no pudo brindar un servicio que sea suficiente
como para resistir la cantidad de gente que ingresaba en el sitio
simultáneamente. Luego firmó un contrato con la empresa LivePass, la cual tampoco pudo resistir la numerosa demanda que
River exige. Al darse cuenta que ninguna empresa podía complacer a los hinchas
millonarios ya que cuando se designaba la fecha del canje colapsaban las
páginas, se decidió contratar el servicio de TopShow, que por ahora tiene dos fechas en su haber y sigue
demostrando que no está capacitada para servirle al hincha de River Plate
(comenzó el canje vs Vélez sin dar aviso previo), a pesar de que tiene contrato
con el club hasta el 2015.
Las cosas que
prometió durante su candidatura no se respaldan con los hechos. Primero que
nada, dijo que iba a terminar con el
negocio de los barras bravas pero en lugar de eso les sigue pagando y los
cuida como a cualquier otro empleado del club junto con la complicidad de la
policía, los dirigentes de AFA, fiscales y jueces. Segundo, prometió que iba a
comenzar una investigación profunda
conjunto a la empresa auditora KPMG
sobre la dirigencia pasada de Aguilar e
Israel, la cual todavía es esperada por los hinchas.
Para concluir,
tengo que reconocer que a pesar de la nefasta situación en la que agarró al
club, usted tuvo parte de la responsabilidad del descenso y parte del ascenso,
y como tal, merece mis respetos por dicha labor. Agradezco el reconocimiento
material de la estatua ubicada en el Museo River hacia Matías Jesús Almeyda por
haberse cargado de semejante mochila, haberla sostenido y sacar a River hacia
delante. No obstante, deseo que no continúe en el cargo de Presidente en el
club, y si es posible, que se aleje para siempre por no haber cumplido con lo
prometido.
Nací y moriré
hincha de River, por eso quiero que siga siendo el más grande, lejos...
Lucas Gassmann, Socio número 110.207
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