martes, 4 de septiembre de 2012

No a la discriminación




La discriminación en el fútbol es muy común y en muchas ocasiones se la confunde con el folklore del fútbol. Hay que hacer una distinción entre folklore y discriminación, y saber hasta donde llega cada uno.
Según la Ley Antidiscriminatoria, número 23.592, el acto discriminatorio se efectúa de la siguiente manera: “Quien arbitrariamente impida, obstruya, restrinja o de algún modo menoscabe el pleno ejercicio sobre bases igualitarias de los derechos y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución Nacional, será obligado, a pedido del damnificado, a dejar sin efecto el acto discriminatorio o cesar en su realización y a reparar el daño moral y material ocasionados”. Por lo tanto, todos somos iguales ante la ley, pero no somos iguales. Volviendo a la distinción entre folklore y discriminación, se entiende por folklore a los cánticos, las banderas, las cargadas, los colores, todas aquellas cosas que no transmitan un mensaje despectivo y/o discriminatorio.
Uno puede cantar por su equipo, alentar, pero lo que no puede hacer es insultar al otro equipo, porque lo estaría discriminando. Hay múltiples formas de hacerlo: se puede discriminar por raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos. Los más vistos en el ambiente futbolístico son: raza, religión, nacionalidad, sexo y preferencia sexual. Claro está que cuando dichos cánticos u ovaciones se realicen de manera tal que se entiendan para resaltar la nacionalidad de alguien a quien el público aprecia y no para descalificarlo, por ejemplo “chileno, chileno” o “uruguayo, uruguayo”, esos actos no se consideran discriminatorios. La clave está en la intención de la persona que efectúa la acción, que no debe ser peyorativamente, y en como la recibe el damnificado.
El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) es un organismo descentralizado que fue creado mediante la Ley Nº 24.515 en el año 1995 y comenzó sus tareas en el año 1997. Dicha organización creó un Observatorio de la Discriminación en el fútbol, cuya acción es prevenir y analizar situaciones discriminatorias que se puedan presentar en el ámbito del fútbol argentino. Se han visto casos, como el Racing – Boca jugado el 21/5/2012, en donde Pablo Lunati, árbitro del encuentro, detuvo dos veces el partido porque escuchó canciones discriminatorias provenientes de la hinchada de Racing. Otro caso más polémico todavía fue el clásico entre Independiente y Boca jugado el 24/10/2010, en donde varios hinchas de Independiente arrojaron bolas de fraile y paragüitas de chocolate para recibir al equipo de la ribera, y el partido dirigido por Diego Abal no comenzó hasta que se retiraron todos los objetos de la cancha, aunque el árbitro confesó no entender el chiste. Independiente tiene antecedentes en actos similares, ya que en marzo del 2009 se desplegaron banderas de Bolivia y Paraguay en la tribuna de los de Avellaneda y se entonaron canciones discriminatorias dirigidas hacia Boca.
Desde el INADI aseguraron que los partidos no se pueden suspender por dichos motivos, aunque la desición la toma el árbitro del encuentro, y que lo único que puede hacer el Instituto contra la Discriminación es presentar una denuncia por la cual el club implicado deberá ser multado económicamente por la justicia. Además declararon que si los vinculados en el encuentro futbolístico no realizan una acción para destacar y oponerse a la xenofobia demostrada en las tribunas, estarían legitimando el acto, por lo tanto apoyan la desición del árbitro y los jugadores en detener el partido.


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